El Médoc es una penÃnsula, un triángulo de tierra que se extiende al Norte y al Oeste de Burdeos. Usted conocerá sin duda el Médoc por sus vinos de fama mundial. Margaux, Pauillac, Saint-Estèphe… Los viñedos de estos magnÃficos vinos siguen las suaves ondulaciones de las orillas del estuario del Gironda.
El Médoc es también una extensión de 90 kilómetros de costa atlántica y diez municipios a orillas del mar, desde el Verdon (casi en la Punta de Grave) hasta el Porge (la playa más cercana a Burdeos). Diez balnearios, más o menos antiguos, bañados con suavidad por el mismo océano. No es de extrañar que aquà se hayan desarrollado la helioterapia y el naturismo.
Soulac-sur-Mer es el balneario más tÃpico del Médoc, con un patrimonio arquitectónico edificado desde 1849 a 1936. Aunque los Bordeleses vienen a bañarse aquà desde 1860, su gran auge se produce a partir de 1874, con la apertura de la lÃnea de ferrocarril que une Burdeos y Le Verdon.
La variedad arquitectónica caracteriza tanto a los edificios públicos (casino de estilo morisco, 1911) como privados. No deje de ver los chalets, con nombres tan diversos (Giroflée, Beethoven, Marie-Thérèse...) como sus adornos (pináculos, esmaltes, artesonados cincelados...).Â
En los alrededores también hay otras dos construcciones que merece la pena visitar. El faro de Cordouan, gigante de 66 metros de alto, construido sobre una roca, a 9 Km de la punta de Grave, uno de los escasos faros catalogados como monumentos históricos. La basÃlica de Notre-Dame-de-la-Fin-des-Terres (Nuestra Señora del Fin de las Tierras), etapa del Camino de Santiago, fundada en 1080 e invadida por las dunas en 1757 (al igual que el pueblo de Soulac-le-Vieux), para volver a ser desenterrada entre 1859 y 1860.