Aquitania ha sido siempre un lugar de paso entre los Países del Norte y del
Sur. Iniciada en el siglo IX, la peregrinación a la tumba del apóstol
Santiago el Mayor, en Santiago de Compostela (Galicia), alcanza un gran
desarrollo en el siglo XI.
« En la encrucijada de todos los caminos a Compostela -los
principales caminos jacobeos convergen en el pequeño pueblo vasco de Ostabat
para convertirse en El Camino- Aquitania acoge a estos peregrinos y a los que
se dirigen a Tierra Santa, construyendo para todos ellos iglesias, encomiendas
y basílicas… »
Los
elementos más importantes de este patrimonio, diecinueve
monumentos y un tramo del Camino de Puy, han sido declarados Patrimonio
Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Entre estos monumentos, hay que
destacar la abadía de La Sauve Majeure, la extraña catedral de Bazas y la
Puerta de Santiago en Saint-Jean-Pied-de-Port, justo antes de la frontera.
¡Una riqueza arquitectónica que va más allá de los reconocimientos
internacionales! Innumerables esculturas, puertas o campanarios han conservado
la huella de estas travesías cosmopolitas. Lo mismo sucede con los edificios
de hospitales, albergues y encomiendas erigidos por las diferentes órdenes
religiosas para la acogida de los peregrinos jacobeos.
En la actualidad, se sigue realizando el Camino de Santiago: Cuatro
rutas principales y dos itinerarios secundarios. Además de las clásicas
etapas, los peregrinos encuentran en nuestras rutas alojamientos con el sello
distintivo "Saint-Jacques". Para lograr una total inmersión en este periplo
espiritual…