Para apreciar un arte hay que iniciarse en él, y el vino no se diferencia en esto de la música, la pintura o la danza.
Para penetrar en este universo de colores y aromas, nada como una iniciación en la degustación y en la enologÃa de la mano de profesionales.
Las casas de vinos – en Bergerac, Burdeos, Saint-Emilion, Pauillac o Entre-deux-Mers- y las escuelas de degustación le darán las claves para saber distinguir entre las lágrimas y el cuerpo, entre el tanino y la capa, entre la ciruela y el caramelo.
Podrá seguir un cursillo de dos horas o un curso más extenso, ya que existen diversas fórmulas según sus ganas o el tiempo del que disponga. Cursos de enologÃa, descubrimiento de un viñedo, de una denominación de origen o de una cepa, curso de cata... ¡No tiene más que elegir!
En su paseo por Aquitania, siguiendo una de las rutas del vino o bien dejándose llevar por el azar, encontrará apasionados anfitriones y apasionantes profesionales que se encargarán de educar su paladar...