¡Pues sí! El mayor bosque de Europa a veces deja algún pequeño resquicio para
algunas hileras de viñas.
Las Landas son también el lugar de cría del buey de Chalosse y las aves
del famoso Sello Rojo. Aquí se dan cultivos de calidad: maíz, kiwis del Adour,
espárragos silvestres de las arenas. Y, por supuesto, también se hace vino.
Vinos de la tierra, en las arenas de las dunas que bordean el océano
y sobre las colinas de la Chalosse y del Adour.
Vino denominado de “Calidad Superior”, el tursan, con el nombre de la
zona de la que procede. Carácter y tipicidad, un vino fácil de beber que
perpetúa la tradición.
Por último, al este del departamento, está el territorio del bajo-armagnac,
famoso aguardiente de Gascuña.
En pleno corazón de la denominación de origen, encontramos un pueblo con
nombre doblemente justificado: La Bastida de Armagnac. No deje de
visitarlo, lo mismo que Saint Justin y su “château” de Fondat y
Aire-sur-l’Adour. En el centro de esta ciudad, etapa del Camino
de Santiago de Compostela, la iglesia de Sainte-Quitterie ha sido
catalogada como patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El escaso relieve y la sombra de los pinos marítimos, hacen de las
Landas un territorio propicio para los paseos en bici,
mientras que las numerosas fuentes de aguas minerales proporcionan al
departamento su fama de "Meca" del termalismo.